Más allá de la certificación: el enfoque de WDP hacia la mejora continua de la sostenibilidad en su cartera logística europea
De etiquetas verdes a una estrategia de transformación a escala de cartera
La sostenibilidad en el real estate logístico a menudo se reduce a una etiqueta, una puntuación o un hito puntual de certificación. En WDP adoptamos deliberadamente una perspectiva diferente. La certificación no es un objetivo final, sino una herramienta para mejorar el rendimiento de los activos, orientar las decisiones de inversión y respaldar una transformación estructural del portfolio a largo plazo.
A finales de 2025, el 72% de la cartera total de WDP cuenta con certificación verde, lo que representa aproximadamente 5.700 millones de euros en valor razonable o 5,9 millones de m² de activos logísticos en toda Europa. Se trata de un aumento significativo frente al 29% registrado en 2022, cuando lanzamos nuestro Climate Action Plan. Este hito refleja años de esfuerzo estructurado a través de distintos países, tipologías de activos y equipos, apoyado en marcos reconocidos internacionalmente como BREEAM y EDGE. Sin embargo, el porcentaje no cuenta toda la historia. Lo relevante es cómo estos marcos se aplican en la práctica, cómo se complementan entre sí y cómo contribuyen a mejorar de forma continua el rendimiento de los activos logísticos a lo largo de todo su ciclo de vida.
Este artículo presenta el razonamiento detrás de nuestro enfoque, los avances alcanzados hasta la fecha, las realidades operativas de aplicar marcos de certificación a gran escala y cómo estos aprendizajes se traducen en activos logísticos más eficientes y resilientes para clientes, inversores y socios financieros.
Por qué WDP trabaja con marcos de certificación complementarios
El real estate logístico es, por naturaleza, diverso. Incluye desarrollos de nueva construcción y activos existentes, edificios monoinquilino y multiinquilino, así como ubicaciones que van desde almacenes urbanos hasta hubs logísticos en zonas periféricas. Ningún sistema de certificación por sí solo puede capturar completamente esta complejidad.
Por ello, WDP trabaja con marcos de sostenibilidad complementarios dentro de su cartera, cada uno con un papel claramente definido.
BREEAM In-Use es nuestro principal instrumento para activos existentes y operativos. Permite impulsar la mejora continua del rendimiento, aporta visibilidad sobre el comportamiento real de los edificios y facilita la identificación de oportunidades de optimización a lo largo del tiempo.
EDGE complementa este enfoque, especialmente en nuevos desarrollos y despliegues escalables. Su foco en mejoras medibles en eficiencia energética, consumo de agua y uso de materiales, junto con una metodología clara y comparable a nivel internacional, permite integrar objetivos de sostenibilidad desde la fase de diseño y aplicarlos de forma consistente en distintos mercados.
En conjunto, estos marcos equilibran profundidad y escalabilidad, aprendizaje operativo y comparabilidad desde la perspectiva inversora.
Logros hasta la fecha: escala, estructura y consistencia
Alcanzar un 72% de certificación verde en una cartera logística europea requiere más que ambición. Requiere estructura, gobernanza y una ejecución disciplinada.
En los últimos años, WDP ha ampliado de forma sistemática la aplicación de BREEAM In-Use y EDGE en sus almacenes y centros de distribución. En varios países, incluidos los Países Bajos, los activos se reevalúan con mayor frecuencia de la exigida. Esto permite acelerar la implementación de mejoras, monitorizar el progreso de forma más precisa y aumentar de manera constante el porcentaje de certificaciones verdes.
EDGE refuerza este proceso al proporcionar un benchmark claro de rendimiento para nuevos desarrollos y tipologías de edificios replicables. De este modo, los objetivos de eficiencia no solo se definen, sino que también se cumplen de forma consistente a escala.
El resultado es una cartera no solo más certificada, sino también mejor comprendida desde una perspectiva ESG. Los perfiles de consumo energético y de agua, los aspectos de seguridad, los riesgos de resiliencia y el potencial de mejora se vuelven transparentes y accionables, fortaleciendo la toma de decisiones a nivel de activo, país y grupo.
Aplicar BREEAM In-Use a escala: realidades operativas en el real estate logístico
La aplicación de BREEAM In-Use en una cartera logística amplia aporta información valiosa, pero también pone de manifiesto determinadas limitaciones estructurales propias de este tipo de activos.
Algunos criterios de evaluación fueron desarrollados originalmente para entornos de oficinas, mientras que los activos logísticos son principalmente espacios operativos y de almacenamiento. Además, factores como la accesibilidad o la ubicación pueden penalizar activos situados fuera de centros urbanos, a pesar de su relevancia operativa.
Otra complejidad está relacionada con el control operativo. Como propietario, WDP depende en muchos casos de procesos y datos gestionados por los inquilinos, por ejemplo en lo relativo al consumo energético, la gestión de residuos o las decisiones de adecuación del espacio. Esta realidad requiere una colaboración estrecha y una asignación pragmática de responsabilidades.
De los resultados de certificación al aprendizaje a nivel de cartera
En lugar de tratar los resultados de certificación como datos estáticos, WDP los utiliza como una fuente de aprendizaje a nivel de toda la cartera.
Los hallazgos recurrentes de las evaluaciones BREEAM In-Use y EDGE se comparten de forma sistemática entre los equipos de Property Management, Development y Sustainability. Esto permite que la experiencia operativa influya directamente en las decisiones de diseño, las especificaciones técnicas y las inversiones en nuevos proyectos.
Al centrarse en medidas con alto impacto ESG, elevada viabilidad y eficiencia en costes cuando se integran desde el inicio, WDP refuerza continuamente sus estándares y mejora el rendimiento, la resiliencia y la funcionalidad de sus activos logísticos.
Este enfoque colaborativo interno se complementa con la experiencia de socios externos como Bopro, C2N y Build-Green, que contribuyen a evaluaciones sólidas y a un proceso de mejora continua a nivel internacional.
Traducir los aprendizajes en mejores edificios desde el diseño
WDP mejora continuamente sus especificaciones técnicas estándar a partir de los aprendizajes obtenidos en el conjunto de la cartera.
Las áreas prioritarias incluyen la medición y disponibilidad de datos, el diseño preparado para instalaciones fotovoltaicas, estrategias de iluminación de alta eficiencia, medidas de ahorro de agua e infraestructuras preparadas para vehículos eléctricos.
Estos elementos contribuyen tanto al rendimiento operativo como a la adaptabilidad a largo plazo, evitando intervenciones costosas en fases posteriores del ciclo de vida del activo.
Personas, seguridad y resiliencia como pilares ESG clave
La sostenibilidad en el real estate logístico va más allá de los sistemas técnicos. Las personas, la seguridad y la resiliencia son elementos fundamentales para el rendimiento a largo plazo.
WDP integra cada vez más medidas centradas en las personas, incluyendo confort térmico, calidad del ambiente interior, espacios para el bienestar y, cuando es posible, zonas exteriores verdes.
La seguridad por diseño sigue siendo una prioridad, mediante la separación de flujos entre peatones y tráfico pesado, señalización adecuada, iluminación y medidas de control de velocidad.
Paralelamente, se integran consideraciones de resiliencia y circularidad, como la mitigación de riesgos climáticos, la protección de infraestructuras críticas, la gestión del agua y la clasificación de residuos.
Mirando al futuro: mejora continua a escala de cartera
WDP apoya la evolución de los marcos de sostenibilidad hacia modelos centrados en la mejora continua del rendimiento y la transformación del portfolio, en lugar de umbrales estáticos de certificación.
BREEAM In-Use aporta profundidad y conocimiento operativo. EDGE proporciona escalabilidad, claridad y comparabilidad. Juntos, permiten a WDP avanzar más allá de la certificación como objetivo final y posicionar la sostenibilidad como un motor estratégico de valor a largo plazo.
No como un ejercicio de etiquetado, sino como un proceso continuo de mejora.