48641144788 3985c605a0 o

Konings-Zuivel, fabricante de productos lácteos con 25 años de trayectoria en los mercados europeos, puso en marcha en 2019 un nuevo centro de distribución en Bleiswijk, Países Bajos. El resultado fue una certificación BREEAM Very Good, con tres estrellas, muy por encima del objetivo inicial.

La certificación BREEAM Very Good confirma que un inmueble logístico cumple, de forma verificada de manera independiente, con estándares elevados de sostenibilidad, eficiencia energética y confort para sus usuarios. Para Konings-Zuivel, este nivel no era el punto de partida, sino el resultado de decisiones técnicas acertadas durante la fase de construcción.

La sostenibilidad como pilar estratégico

Desde las primeras conversaciones del proyecto con WDP, Konings-Zuivel dejó clara su prioridad: la nueva instalación de Bleiswijk debía cumplir estándares de sostenibilidad exigentes, y la certificación BREEAM era una condición esencial desde el inicio, no una opción adicional.

En un principio, la empresa aspiraba a dos estrellas. Sin embargo, a medida que avanzaba la construcción, quedó claro que una calificación de tres estrellas, equivalente a Very Good, era un objetivo alcanzable.

Ajustes puntuales, grandes resultados

Wim Meijer, consultor BREEAM del proyecto, explica el proceso así: junto con los contratistas en obra, el equipo realizó un análisis rápido del proyecto original. La conclusión fue clara, modificando algunos elementos del diseño, la certificación Very Good se volvía viable.

Los cambios necesarios no fueron de gran alcance. Bastaron algunos ajustes concretos para que el almacén alcanzara el umbral de las tres estrellas.

Entre las medidas decisivas se incluyen la instalación de inodoros de bajo consumo de agua, puntos de recarga eléctrica para coches y bicicletas, y una pantalla en la entrada con los horarios del transporte público. Cada una de estas soluciones aportó su parte al resultado final, sin suponer grandes inversiones ni retrasos en la obra.

El sistema de refrigeración: una joya de la tecnología sostenible

El elemento de sostenibilidad más destacado del almacén es su sistema de refrigeración. La instalación de alto rendimiento utiliza CO2 como refrigerante y permite tanto la recuperación de calor como la climatización de las oficinas. El resultado es un almacén completamente libre de gas, con un impacto ambiental notablemente menor.

Además del sistema de refrigeración, el proyecto incorpora otras medidas de sostenibilidad:

  • iluminación con interruptores individuales por sala y zona;
  • control individual de temperatura en cada espacio;
  • diseño paisajístico ecológico, a cargo de un especialista en ecología del paisaje;
  • 1.875 paneles solares en cubierta, que generan energía y reducen los costes operativos.

El impacto en la operativa diaria

Desde que Konings-Zuivel opera a pleno rendimiento en su nuevo centro de distribución de Bleiswijk, ha quedado claro que la sostenibilidad responsable aporta beneficios que van más allá del impacto ambiental. El entorno de trabajo ha mejorado de forma visible, ofreciendo a los empleados un espacio saludable y motivador.

El caso de Konings-Zuivel demuestra que una calificación BREEAM elevada no depende necesariamente de un presupuesto mayor, sino de decisiones técnicas bien orientadas y tomadas en el momento adecuado del proceso constructivo. Para las empresas que se plantean una certificación similar, contar desde el principio con un socio logístico experimentado puede marcar la diferencia entre un resultado modesto y uno sobresaliente.

También te puede interesar

La automatización brownfield empieza por las personas

Leer más

Automatización brownfield: libere el potencial de su almacén act…

Leer más

Action y WDP: la alianza logística que ya ha cruzado tres fronte…

Leer más
Ver todos los artículos